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Historias de una secretaria becaria profesora ilegal cualquiera

Lunes, 04 de abril de 2005

El tiempo en la lengua

¿Habéis pensado alguna vez que hay lenguas en las que el tiempo no existe? Me imagino que ven pasar los días, las estaciones, se ven crecer... Pero no deben darle demasiada importancia a eso de el paso del tiempo cuando ni siquiera crearon un nombre para referirse a ello.

En la actualidad hay cinco mil (¡cinco mil!) lenguas vivas. La nuestra pertenece a las lenguas indoeuropeas (inglés, francés, italiano... también) y no sólo tenemos un nombre para el tiempo, sino que, además, le hemos dado tal importancia que hemos dividido su devenir incluso en milésimas... Tenemos años, meses, semanas, días, horas, segundos... Y todos ellos nos llevan a un único fin, el de los tiempos.
Angustia sólo de pensarlo...

No está claro si pensamos porque tenemos lenguaje (¿cómo se pensaría si no fuera en palabras?) o tenemos lenguaje porque pensamos (¿cómo se habría creado un lenguaje sin pensar?). Lo que sí esta claro es que cada una de esas cinco mil lenguas, al nacer, buscaba una forma de referirse a lo real. El mundo es un continuo y para referirse a él hay que fragmentarlo; cada lengua lo ha hecho de una forma diferente, buscando palabras y construcciones gramaticales que le sirvieran para expresar lo que realmente le importaba.

El tiempo y yo nunca nos hemos llevado demasiado bien. Es como una lucha constante, intentar hacer todo lo que quieras antes de que tu tiempo se acabe. Abruma si lo piensas demasiado. Hasta dejé de usar reloj, es como un recordatorio constante del tiempo que te queda para: que venga el autobús, para terminar de trabajar, para terminar de comer, para terminar tu descanso, para que cierren las tiendas, para irte a dormir, para despertarte... y sobre todo, para que te paguen a final de mes.

Creo que ya que nos es imposible librarnos del tiempo, por ese hecho de emplear una lengua como la nuestra, deberíamos intentar redefinirlo, darle una connotación diferente, emplearlo como una herramienta más y no como ese juez impasible de los actos de una vida.

“Nunca seremos más jóvenes que hoy”, decía en un post hace unos días. Quizá, sin el tiempo, seríamos eternos, de principio a fin.

Por: Anne | Lengua Ge | Comentarios (2) | Referencias (0)

Comentarios

Hola Anne. Yo solo miro el tiempo como principo del fin... el vaso me dio vacío o medio lleno...pues en realidad da igual. La muerte nos espera pacientemente y te puedo asegurar que no debe llevar reloj. Lo que cuenta no es todo lo que puedas hacer con tu tiempo (mucho o poco), sino lo que disfrutes haciéndolo, en ese momento, en el presente. En realidad el pasado está muerto(no existe) y el futuro no ha nacido(no existe), por lo tanto solo te queda amarrarte fuertemente al presente e intentar ser feliz(al menos yo creo q la finalidad de las vidas de las gentes es intentar ser felices). Y si algo es triste ... desde luego no es la angustia del paso del tiempo(q tambien nos libera de muchas penas y angustias, y eso no lo solemos ver). El recuerdo del pasado es mucho peor, pq es distorsionado, y siempre es perjudicial, bien porque produzca nostalgia, o por verguenza propia de los actos que cometimos, o por lo mal q nos lo hicieron pasar.

Carambolas Carambolitas | 22-04-2005 14:24:16

Madre mía... Muchas gracias por ese comentario tan currao!!

Lo que a mi me llama la atención es que todas estas reflexiones sobre lo que fue, esta siendo y podría ser o será, provienen de que empleamos una lengua como la nuestra en las que tenemos palabras para decir presente, pasado o futuro (y varios tiempos verbales para cada uno)...

Pero, ¿qué sería de todas estas reflexiones si no tuviéramos palabras para decir "pasado, presente y futuro"? Está claro que no podemos decir aquello para lo que no tenemos palabras...

Me había ido más por lo metalingüístico que por lo existencial ;P

anne | 22-04-2005 15:46:42

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