De mayor quiero ser...
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Jueves, 19 de mayo de 2005
Cada vez que pensara algo que me empezara a preocupar... debería parar de pensar y olvidarlo, porque no es algo importante.
Las cosas importantes en una vida son las que no preocupan...
... No me suelo preocupar por respirar, ni por el pálpito de mi corazón, ni por si mañana estaré muerta...
... Lo hago cuando no tengo dinero para llegar a fin de mes, cuando me imagino que será de mi dentro cinco años, cuando tengo que decir que dejo un trabajo...
Las cosas importantes, vienen dadas... las cosas importantes, no las elegimos nosotros...
No sé quién decide, sólo sé que la mayoría de las cosas que han marcado mi vida, no las decidí yo, ni las pensé...
Creo que disfrutaré del paisaje y seguiré caminando... sin pensar lo que no me importa.
Por: Anne | Personal | Comentarios (2) | Referencias (0)
Creo que si las hubieses decidido, imaginado o tan sólo inventado, ya no serían importantes...
El que no tengas dominio de lo que pasa, es lo que hace de la vida una aventura...
Saludos, querida secre aventurera...
Angelita | 19-05-2005 15:32:41
No elegimos nuestro color de ojos, ni la testura de nuestra piel, el rizado de nuestro pelo o el ser mujer u hombre. De hecho, por no elegir, no elegimos nacer. La vida, en principio, es una imposición. Cada cual la disfruta de una manera completamente distinta. Y así, todas las formas de vivir son contradictorias porque, según crecemos, se va haciendo cada vez más pronunciada esa brecha que existe entre lo que queremos ser y lo que somos. Porque seguimos sin elegir hasta que un día, sin elección, dejamos de respirar. En vida, se nos sigue dictando en el amor, en el odio o en la tristeza. Por eso la vida es tan hermosa. Porque una mañana te despiertas al lado de una mujer que conociste por casualidad, de la que te enamoraste por una mezcla casual de hormonas en un determidado instante y a la que seguirás queriendo hasta que casualmente la vida tropiece frente a nuevos destinos casuales, igual de casuales que los anteriores, pero tan mágicos como los siguen esperando un beso casual o un casual motivo. Porque lo mejor de la vida, irremediablemente, estará siempre por llegar.
En resumen: "En tren con destino errado se va más lento que andando a pie" (J.Drexler). La casualidad nos guía hacia la felicidad; cualquier camino que nos lleve hacia otro lugar es un camino casualmente equivocado que, por casualidad, podrá reorganizarse tantas veces como estrellas brillan en el Universo o milésimas hay en una vida. Porque la vida no se mide por las veces que respiras sino por los instantes que te dejan sin respiración.
Anónimo Asecas | 19-05-2005 21:41:04